Kaizen no es solo una metodología, ni una herramienta, también es un ámbito de las buenas prácticas y filosofía. El enfoque se incorpora a muchos métodos de mejora de procesos diferentes, como el Lean (Gestión ajustada) o el Gestión de Calidad Total. Sus beneficios van más allá de la eficacia, seguridad y reducción de los residuos.